Dieta mediterránea, como actitud para mantenerse sano



Este es mi granito de arena para que no os vengáis a bajo, porque se puede comer de todo, con moderación, 


Zanahorias: reducen el riesgo de un aneurisma
Espinacas: muy ricas en fibra, ayudan a combatir el cáncer.
Manzanas: previenen los riesgos de asma y ayudan a prevenir el cáncer de pulmón.
Naranjas: contienen vitamina C y ayuda combatir el estrés.
Col: rica en fibra y vitamina C
Tomates: un poderoso antioxidante y ayudan a combatir enfermedades del corazón.
Arándanos: previenen las enfermedades degenerativas para el cerebro.
Alubias: contienen ácido fólico, previenen el colesterol.
Para las personas diabéticas: La alimentación saludable  tiene que basarse:
  • Limitar los dulces
  • Comer frecuentemente
  • Cuidarse cuándo y cuánta cantidad de carbohidratos se consumen
  • Consumir grandes cantidades de alimentos de grano entero, frutas y vegetales
  • Comer menos grasas
  • Limitar el consumo del alcohol
Necesitamos Una alimentación correcta, variada y completa, que permita por un lado que nuestro cuerpo funcione con normalidad. ¡Nosotros lo tenemos muy fácil con la “Dieta Mediterranea”.  Esta dieta contribuye a disminuir el riesgo de padecer patologías crónicas (entre ellas, las enfermedades del corazón, el cáncer, la obesidad y la diabetes) que afectan a grandes capas de población en las sociedades desarrolladas. Aquí viene lo mejor: y es que no se trata de una dieta, sino de un esquema de alimentación sana que nos puede servir para toda la vida.
La mejor manera de aprender cualquier nuevo patrón de conducta es dividirlo en pequeñas etapas manejables y seguirlas paso a paso:


  • La Dieta Mediterranea se basa en :
  • Aceite de oliva como principal fuente de grasa.
  • Bajas cantidades de alimentos.
  •  alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, legumbres y hortalizas.
  • Básicamente son más los hervidos, asados.
  • Pastas y arroces 
  • Menos carnes rojas y más pescado y aves de corral
  • Condimentos como el ajo o la cebolla, y algunas especies y yerbas aromáticas.
  • El uso de ácidos como limones y vinagres.
  • Productos frescos
  • Algo de vino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *