Croquetas de yuca veganas: pequeños bocados dorados para disfrutar del otoño

 



Hay recetas que nos conquistan por su sencillez y otras que lo hacen porque nos descubren ingredientes nuevos. Hoy mezclamos un poquito de ambas cosas con unas croquetas de yuca veganas que vienen dispuestas a hacerse un hueco en nuestra cocina.

La yuca, también conocida como mandioca o cassava, es un tubérculo muy utilizado en la gastronomía latinoamericana, africana y de otras partes del mundo. Tiene una textura suave, un sabor delicado y una consistencia perfecta para preparar masas cremosas.

¿Y si la convertimos en unas croquetas crujientes por fuera y tiernas por dentro? Pues tenemos un aperitivo estupendo, sin leche, sin mantequilla y sin huevo. Una receta cien por cien vegetal que demuestra que disfrutar de la cocina vegana no significa renunciar al sabor.

En noviembre, cuando empiezan a apetecer los platos calentitos y los aperitivos caseros, estas croquetas son una alternativa estupenda para compartir.

🥔 Croquetas de yuca veganas

Ingredientes (para unas 12-15 croquetas)

  • 500 g de yuca fresca.

  • 1/2 cebolla.

  • 2 dientes de ajo.

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

  • 2 cucharadas de perejil fresco picado.

  • Una pizca de nuez moscada.

  • Pimienta negra.

  • Sal al gusto.

  • 3 cucharadas de harina de garbanzo.

  • 5 cucharadas de agua.

  • Pan rallado para rebozar.

  • Aceite de oliva para freír.

👩‍🍳 Preparación

1. Cocemos la yuca

Pelamos la yuca, retiramos la fibra central y la cortamos en trozos. La ponemos en una olla con agua y sal y cocemos durante unos 20-25 minutos, hasta que esté muy tierna.

Escurrimos bien y comprobamos que no queden fibras duras.

2. Preparamos la masa

Trituramos o machacamos la yuca hasta conseguir un puré espeso.

En una sartén ponemos el aceite de oliva y pochamos la cebolla muy picadita junto con los ajos. Cuando estén transparentes, los incorporamos al puré.

Añadimos el perejil, la nuez moscada, la pimienta y rectificamos de sal.

Mezclamos hasta conseguir una masa homogénea. Si está demasiado blanda, podemos dejarla enfriar en la nevera para que gane consistencia.

3. Damos forma a las croquetas

Con las manos ligeramente humedecidas vamos formando pequeñas croquetas, alargadas o redondas, como más nos gusten.

4. El rebozado vegano

En un cuenco mezclamos la harina de garbanzo con el agua hasta conseguir una textura similar a la del huevo batido.

Pasamos cada croqueta primero por esta mezcla y después por pan rallado, procurando que queden bien cubiertas.

5. Freímos hasta dorar

Calentamos abundante aceite y freímos las croquetas en pequeñas tandas hasta que estén doradas y crujientes.

Las dejamos reposar sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite.

También podemos prepararlas en freidora de aire, pincelándolas ligeramente con aceite y cocinándolas a 190 ºC durante unos 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado será algo diferente, pero igualmente rico.

🌿 Un pequeño truco para darles más sabor

Si queremos darles un punto especial, podemos incorporar a la masa unas setas salteadas muy picad

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