El bocadillo de tortilla en su versión más gourmet




Hay bocados que forman parte de nuestra historia y de la memoria gastronómica colectiva. El bocadillo de tortilla es uno de ellos y, precisamente por eso, merece la pena dedicarle el tiempo y el cariño que requiere. 

Y es que el bocadillo, pese a su sencillez, también puede ser una exquisitez y protagonizar un momento especial si se parte de la premisa de la calidad: un buen pan, una tortilla casera y, por supuesto, un producto excepcional como nuestro Salmón Ahumado Suprême, elaborado artesanalmente y cortado en finas lonchas.

Todo empieza con una tortilla de patata casera, hecha como manda la tradición. Para lograr ese interior cremoso, te recomendamos elegir una patata agria o monalisa, dos variedades que se mantienen tiernas y absorben muy bien el aceite.

Pélalas y córtalas en láminas finas. A continuación, póchalas lentamente en abundante aceite, a fuego suave, durante unos 20 o 25 minutos, hasta que queden tiernas, casi confitadas. 

Una vez listas, escúrrelas bien e incorpóralas a un bol con 5 huevos y 1 yema extra previamente batida, que será la encargada de aportar más color y un sabor más intenso. Mezcla con cuidado y deja reposar unos minutos para que la patata se integre con el huevo. Este paso es clave para que la tortilla quede melosa. 

Finalmente, vierte la mezcla en una sartén caliente con unas gotas de aceite. Cocina la tortilla unos 2 o 3 minutos por un lado, dale la vuelta y mantén al fuego 1 minuto más para que quede jugosa por dentro. 

Antes de cortarla, espera unos minutos y sírvela sobre un buen pan. ¿Nuestra recomendación? Una barra rústica, de corteza crujiente, o un pan de cristal para un resultado más delicado.

Ahora llega el toque que lo eleva todo: nuestro Salmón Ahumado Suprême, distinguido por sus vetas grandes, su textura sedosa y ese aromatizado delicado que caracteriza a Domínguez gracias a una fórmula de elaboración propia de la casa. 

Dispón una o dos lonchas al gusto sobre la tortilla todavía templada, para que se fundan ligeramente y su aroma envuelva cada bocado, convirtiendo este bocadillo en algo completamente único.

Tradición y vanguardia. Justo como en Domínguez, donde llevamos 65 años manteniendo intacta nuestra esencia, mientras seguimos buscando nuevas maneras de reinterpretar los sabores de siempre. 

Porque un bocadillo también puede ser algo extraordinario cuando se elabora con producto excepcional.

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