Los helados de BIBÌ e BIBÒ llegan al hotel BLESS en un pop-up inspirado en 'El Gran Gatsby' Recibidos Marisa Herranz
Hay placeres que no admiten prisa. Pequeños gestos que, cuando se
cuidan, se convierten en algo más: un instante suspendido, casi cinematográfico... Bajo esa
idea, la del lujo discreto que se esconde en los detalles, BIBÌ e BIBÒ presenta Il Gelato by Bless,
un pop-up efímero con el que la firma de helados artesanales y BLESS Hotel Madrid
reinterpretan este dulce desde una mirada sofisticada y evocadora, inspirada en el imaginario
elegante y hedonista de El Gran Gatsby. Un universo donde todo invita a detener el tiempo y
entregarse, sin resistencia, a disfrutar del momento.
Lejos del concepto tradicional de heladería, aquí el helado se convierte en un plan en sí mismo:
elegir sin prisa, dejarse guiar, saborear… La propuesta, que estará disponible desde el 15 de
abril al 15 de julio, se articula en torno a un elegante carrito que cada mes contará con seis
sabores: cinco fijos y una nueva tentación semanal que se presentará los miércoles.
Durante el primer mes, se podrá elegir Frambuesa silvestre con hierbabuena, Avellana a la
italiana con granella, Chocolate fondente, Pistacho de la isla o Mango tropical con maracuyá.
Además, sugerentes tentaciones como Chocolate con naranja, Yuzu de Japón o Tarta de queso
cremosa, entre otras. Los siguientes meses, se ofrecerán sabores como Mandarina, pomelo y
naranja, Vainilla bourbon, Galleta Biscoff, Caramelo a la sal, Cereza con lima o Limón
mediterráneo. Todo ellos creados y diseñado en exclusiva para esta experiencia.
Sin cucurucho y sin prisas…
La selección de formatos para degustación apuesta también por el disfrute pausado. Cada
helado se podrá degustar en copa metálica previamente enfriada (dos bolas, uno o dos
sabores), en panino (un pequeño sándwich de brioche caliente con una bola de helado en su
interior), affogato (helado con café caliente servido al momento) o Symphony (cuatro
miniconos de distintos sabores). También, se pueden solicitar para llevar: en Bless Tub (tarrina:
7 euros) o en Bless Box (caja degustación de seis bolas: 18 euros).
Sin duda, un elegante paréntesis en mitad de la ciudad, pensado para quienes entienden que el
verdadero lujo está en saber parar… y saborear.

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