Un snack fresco y lleno de sabor para cualquier momento del día
Si te encanta la combinación clásica de la ensalada caprese —tomate, mozzarella y albahaca— esta quesadilla caprese es tu próxima receta favorita. Inspirada en la versión de Goya, es sencilla, rápida y llena de contrastes: crujiente por fuera, melty por dentro y con ese aroma mediterráneo que enamora al primer bocado.
¿Qué necesitas?
2 tortillas de maíz
4–5 rebanadas de queso mozzarella fresco
2 rodajas de tomate
4–5 hojas de albahaca fresca
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Una pizca de adobo con pimienta (o sal y pimienta)
Si no tienes adobo comercial, puedes sustituirlo por:
Una pizca de sal
Un poco de pimienta negra
Una pizca muy pequeña de orégano seco
Preparación paso a paso
Calienta una sartén a fuego medio-alto con un chorrito de aceite de oliva.
Coloca una tortilla y caliéntala unos segundos por cada lado para que se ablande.
Sobre la tortilla caliente, coloca la mitad del queso mozzarella, las rodajas de tomate y las hojas de albahaca. Añade sal y pimienta al gusto.
Cubre con el resto del queso y coloca otra tortilla encima.
Presiona ligeramente con una espátula y cocina hasta que la quesadilla esté dorada y el queso se haya fundido. Voltea y dora el otro lado.
Retírala del fuego y déjala reposar un minutito antes de cortar en triángulos.
Trucos y toques personales
Añade un chorrito de pesto para intensificar el sabor de albahaca. Sirve con una ensalada fresca o un toque de balsámico reducido por encima para un acabado gourmet. También puedes añadir unas hojas de rúcula para un extra verde y ligeramente picante.
¿Por qué te va a encantar?
Esta quesadilla caprese es perfecta como almuerzo ligero, merienda gourmet o acompañamiento de una cena veraniega. Mezcla lo mejor de dos mundos: el formato fácil y divertido de la quesadilla con los sabores frescos del Mediterráneo. ¡Una receta que conquista a todos en pocos minutos!

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